Gran aumento de tasas de interés para empresas

Sólo en esta última semana las tasas de interés que los bancos cobran por sus adelantos en cuenta corriente a corto plazo pasaron de un rango de entre el 28% y el 33% anual a uno de entre el 30% y el 35% anual. De acuerdo con las cifras que revela el Central, en las tres primeras semanas de octubre este costo pasó del 22% al 30% anual.

Como era de esperarse, lo bancos empezaron a trasladar a las empresas los aumentos en el costo del dinero que percibieron por las primeras medidas de Alejandro Vanoli en el BCRA. A sólo 3 semanas de que el nuevo presidente del organismo fijara una tasa de interés mínima para los plazos fijos, y de que elevara el fondo de garantía con el que deben respaldar sus depósitos, los ejecutivos consultados por este diario ya subieron entre 200 y 350 puntos básicos las tasas de interés de los préstamos a empresas que no están reguladas. Y en las mediciones que realiza el Central sobre los adelantos que se otorgan a las compañías para financiar su capital de trabajo de corto plazo se percibe un incremento de hasta 800 puntos en lo que va de octubre y una fuerte caída en las colocaciones.

Este era el efecto que los banqueros habían previsto que podía darse en los costos del sistema financiero cuando Vanoli resolvió atar la tasa los depósitos a los rendimientos de las Lebac. El objetivo era alentar a los ahorristas a dejar el dinero en el banco y descomprimir la demanda de dólares, con un aumento de tres o cuatro puntos porcentuales en el retorno de los plazos fijos menores que los $ 350.000, que pasarían del 19% al 22,89% anual a 30 días. La medida tuvo un impacto marginal (o casi nulo) en los depósitos bancarios, que en términos reales todavía no muestran crecimiento; pero uno bastante más contundente sobre el crédito del sistema financiero, que ahora empezó a encarecerse. “Difícilmente un alza en las tasas de los depósitos a plazo fijo a niveles del 23% haga que los ahorristas pierdan su apetito por el dólar. Con la inflación en un 40%, un nivel de reservas cada vez más ajustado, y el acceso al financiamiento externo vedado, las expectativas de que el Gobierno finalmente deba convalidar un nuevo salto devaluatorio siguen siendo elevadas”, comentó Alejo Spora del Banco Ciudad. Faltando diez días hábiles para que termine octubre, la compra de dólares en el mes ya superó u$s 360 millones.
Esta es la respuesta que mostraron los banqueros ante el encarecimiento del fondeo que le provocaron las dos primeras medidas de Vanoli en su desembarco en el Central. Las cuentas que hacían, a grandes trazos, sobre el efecto que tendrán este año en su rentabilidad, indican que deberán resignar alrededor de $ 7.200 millones. La cifra surge de sumar $ 3.000 millones adicionales que deberán empezar a pagar las entidades a todos los clientes que coloquen o renueven plazos fijos; y los $ 4.200 millones más que tendrán que aportar a partir de noviembre en Sedesa, el fondo de garantía que respalda, con algunas excepciones, el total de los depósitos del sistema financiero.