Emitirán Bonar 2017 por 10.000 millones

El Tesoro saldrá a colocar mañana un nuevo bono en pesos, a tres años de plazo. Se trata del Bonar 2017, que pagará una tasa Badlar más 200 puntos básicos. Según se dispuso a través del Boletín Oficial, la emisión será por $ 10.000 millones, aunque podría dividirse en varios tramos. El éxito de esta colocación -que sale con fecha 28 de marzo- está asegurado, ya que los principales tomadores del nuevo instrumento serán los bancos, que tienen una cómoda posición de liquidez tras la venta de activos dolarizados. Justamente, a lo largo de abril las entidades tendrán que salir a vender el remanente que les queda para cumplir con la normativa del Banco Central, que limitó al 30% del patrimonio la tenencia de dólares. Se estima que estas operaciones le dejarán a la banca otros 6.000 a 7.000 millones de pesos.

El Bonar 2017 viene a alargar la curva de colocaciones en pesos ya existente, considerando que el BCRA emite Lebac de hasta un año de plazo y Nobac a plazos más largos, pero que no superan los 2 años.

La reaparición del Tesoro como emisor de deuda implica varias señales. En primer lugar, se trata de la reaparición del Gobierno como colocador de bonos en operaciones voluntarias en el mercado, dejando de lado el discurso de desendeudamiento que tanto se repitió en los últimos años. Pero lo más importante es que se trata de un auxilio para el Banco Central, que viene muy exigido con la absorción de pesos. Sólo en el primer trimestre de 2014, la entidad que preside Juan Carlos Fábrega ya restó del mercado más de $ 45.000 millones, con lo que redujo la tasa de crecimiento interanual de la base monetaria al 20%, muy por debajo de la inflación acumulada en los últimos doce meses (cerca del 35%).

La presencia del Tesoro también representa una muestra del compromiso por parte del Gobierno para evitar un aumento excesivo de la cantidad de pesos que hay en el mercado. Las compras de dólares provenientes de la cosecha de soja que llevará adelante el BCRA en los próximos tres meses implicarán una fuerte emisión de pesos, que al menos parcialmente deberían ser absorbidos. Claro que ésta ahora será encarada conjuntamente entre el Central y el Tesoro. La batalla contra la inflación sólo se dirime parcialmente en la absorción de pesos que lleven adelante estos organismos. Pero en el mediano plazo será clave que el Gobierno avance con la reducción del déficit fiscal, que es lo que finalmente obliga al Banco Central a emitir pesos sin respaldo.