El colectivo, el dulce de leche y la nafta más cara

La gestión de la energía durante la última década “ganada” cerrará el actual ciclo político con una nueva rareza. El kirchnerismo -durante años defensor acérrimo del virtual congelamiento de las naftas y el gasoil- terminará su período al frente de la Casa Rosada con los precios de los combustibles más altos de la región.

Entre 2007 y este año, es decir, durante la gestión de la presidenta Cristina Kirchner, que deja las pizarras de las estaciones de servicio muy lejos de los valores de 2005, cuando el ex presidente Néstor Kirchner lanzó un boicot público y nacional contra Shell porque había aumentado los precios. También lejos de las épocas en que el ex secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno tenía la última palabra sobre lo que ocurría con las pizarras de las bocas de expendio en un mercado que, en los papeles, estaba desregulado.

Precios de la Nafta Súper, en pesos por Litro

Argentina 12/2007 $2,23 – 03/2015 $11,9
Brasil 12/2007 $4,35 – 03/2015 $9,3
Chile 12/2007 $4,18 – 03/2015 $9,9
Perú 12/2007 $4,52 – 03/2015 $9,9
Uruguay 12/2007 $4,29 – 03/2015 $14,5

El Gobierno impulsó un acuerdo con las productoras de crudo y las refinadoras para bajar U$S 7 el barril en el mercado interno, que quedó en U$S 77 en su variedad Medanito (el que mejor rinde en las refinerías), en aquel momento 52% por encima del precio internacional. “Durante mucho tiempo el sector petrolero subsidió el crudo que vendió al mercado local y esto se tradujo en combustibles más baratos; a partir de los últimos meses del año pasado, son los consumidores argentinos los que subsidian la industria petrolera”, explicó el ex secretario de Energía Daniel Montamat.