Edesur y Edenor no podrán repartir dividendos

Por resolución 7 del Ministerio de Energía, ambas empresas de la misma manera que desde el 1 de febrero de 2016 suben sus tarifas, no podrán repartir dividendos para obligar a que realicen obras, ya que no hay que olvidar que los cortes de luz por falta de inversión continúan en varios barrios de todo el país.

La resolución también establece los criterios a partir de los cuales se podrá solicitar la tarifa social. Podrán tener el beneficio los jubilados o pensionados por un monto equivalente a dos veces el haber mínimo nacional, las personas en relación de dependencia con remuneración bruta igual o menor a dos salarios mínimos, los titulares de programas sociales, los inscriptos en el régimen de Monotributo social, el personal doméstico en blanco, los que perciben seguro de desempleo y los que tengan certificado de discapacidad. Dentro de este universo, quedarán excluidos los que tengan más de un inmueble propio, un automóvil de menos de 15 años de antigüedad o una embarcación de lujo.

Según los considerandos de la norma, los ajustes permitirán “incrementar los ingresos de Edenor y Edesur, a efectos de mejorar la calidad de dicha prestación”, por lo cual también se elimina el cargo FOCEDE (fondo para obras) en las facturas, y las transferencias del fisco para gastos corrientes y pago de salarios.

La norma también establece que la facturación de las dos compañías será mensual a partir del 1 de febrero, medida con la que se busca atenuar el impacto de los aumentos en el público. También elimina el Programa de Uso Racional y Eficiente de la Energía (PUREE) que estuvo vigente desde 2005, pero ordena al ENRE incluir en las tarifas el plan de estímulos que fija la resolución 6, donde se ajustó el precio mayorista de la energía.

Así, el ENRE debe difundir cinco cuadros tarifarios para:

• residenciales sin ahorro, pequeñas y medianas demandas, y alumbrado público;

• residenciales con ahorro del 10% al 20% con respecto a igual período del año anterior;

• residenciales con ahorro de más del 20%;

• residenciales con tarifa social y

• grandes industrias.