Dólar futuro 80% abajo

Las medidas oficiales pusieron trabas sobre el mercado de futuros a última hora del martes forzaron ayer a los inversores a buscar otros mecanismos para protegerse de una devaluación y derrumbaron a un mínimo el volumen diario que suele negociar esa plaza.

Por su parte el Rofex, que durante la semana llegaba a operar entre u$s600.000 y u$s900.000 contratos (hasta u$s1.000 millones), negoció durante todo el día de ayer apenas un 20% de lo habitual: unos 144.000. El mayor disuasivo que encontraron los inversores para operar fue la decisión que tomaron el martes ese mercado de futuros y su cámara compensadora, Argentina Clearing, de poner un tope ínfimo a las nuevas posiciones que pueden dejar abiertas los inversores: apenas 5.000 contratos (unos u$s 5 millones) por vencimiento, y sólo 10.000 en total (unos u$s 10 millones). También, en menor medida, el aumento de garantías que había dispuesto el viernes pasado el organismo de Alejandro Vanoli.

La medida oficial significó un nuevo cepo sobre el dólar futuro. Las grandes empresas quedaron limitadas para protegerse de los riesgos cambiarios y se vieron forzadas a buscar otras opciones, como los bonos atados al tipo de cambio, la última de las coberturas que todavía queda intacta en el mercado.

Por la fuerte demanda y las altísimas expectativas de devaluación, estos títulos ya tienen desde hace tiempo rendimientos negativos, de hasta el 20% anual. Sus tenedores consideran que la suba en el dólar no sólo alcanzará a compensarles esa tasa adversa sino, también, el costo de oportunidad que asumen por los retornos que al mismo tiempo dan otros bonos en pesos. A pesar de que son instrumentos que ya parecen caros para quien espera un salto en el dólar del 40%, las últimas limitaciones del Rofex y la desesperación por quedar protegido ante una devaluación dispararon ayer las compras y los hicieron repuntar aún más, con avances de hasta el 3% (ver infografía).

En el día de ayer, durante las primeras horas de negociación, los contratos de dólar saltaron hasta 25 centavos. El que vence en marzo de 2016 pasó, por ejemplo, de los $ 10,75 a los $ 11. El ajuste se revirtió por completo luego de que, ya en los últimos minutos, el Banco Central irrumpió con ventas de apenas u$s 80 millones (80.000 contratos). El efecto de la intervención fue el mejor fundamento que encontraron muchos para explicar las nuevas restricciones oficiales.

La estrategia que se propone es extender esta limitación hasta el 22 de noviembre próximo (si bien no está aclarado en la normativa), el día que se realizará el balotaje entre los candidatos presidenciales Daniel Scioli y Mauricio Macri. A partir de entonces, habrá nuevas reuniones de directorio que pretenderán resolver si se extienden o no los topes dispuestos este martes. La comunicación establece dos cosas: en primer lugar, que “no se podrán mantener contratos abiertos de una posición de futuros que supere los 5.000 contratos”; y en segundo lugar, que “el total de posiciones netas de futuros compradas o vendidas para distintos vencimientos no podrá superar los 10.000 contratos”.

Mientras tanto Argentina amanece con más amenazas… a su sistema financiero. No hay que olvidar que el Bonar 24 continúa agregando presión a las reservas del BCRA que ciencia cierta aún no se saben cuales son en total, sin el swap chino por ejemplo.