Cambios al impuesto interno para los autos 0 km

Tanto automotrices como futuros compradores esperan con urgencia que se publique en el Boletín Oficial una modificación al impuesto a los automóviles, que hace incrementar el valor promedio en un 80% sólo en impuestos y tributos.

Se espera que los próximos días el Ejecutivo publicaría una modificación de la base imponible del Impuesto Interno que hoy se aplica y que es de 30% a todos los 0 km que tienen valor de venta de más de $170.000 y de 50% para los que cotizan por encima de $210.000 pesos.

La modificación implicaría una suba de entre el 20% y el 25% del tributo por lo que en la primera opción serían de $204.000 y $252.000; y si fuera la segunda opción sería para las unidades de más de $212.500 y $315.000 pesos.

Que no se modifique la alicuota sigue complicando las operaciones de los importadores que pagan en dólares las unidades que traen del exterior.

El problema que se les presenta a las marcas es que el impuesto de 30% y 50% sobre el valor de venta en las concesionarias, en la práctica significa un incremento de 80% y 100% en el precio final.

Cuando el Gobierno anunció el incremento del tributo adujo que se protegía a la industria local y que solo iba a tener efecto en los modelos premium. Pero luego esto no se respeto, y también afecto a los modelos de producción nacional.

Haciendo historia sobre el impuesto a los “autos de lujo”, la primera en ser alcanzada fue la Toyota SW4. La camioneta fabricada en Zárate hoy con precios entre $601.000 y $775.000, y la marca tuvo que derivar casi toda su producción a mercados externos.

El segundo modelo que entró en el impuesto fue el Citroën C4 Lounge que la automotriz francesa produce en El Palomar (las versiones Exclusive Pack cuestan entre $330.000 y $343.000).

También Ford vio caer un modelo en la versión tope de gama (Titanium) del Focus III que pasó de $239.182 a $362.000 en su entrada de gama. A partir de esto, la marca del óvalo decidió fabricar unidades “a pedido” de las concesionarias.

Se espera un anuncio antes de fin de año, para que el Gobierno termine con mejor “imagen”, con las medidas que más piden o presionan empresas y medios de comunicación.