Boden 2015 para Octubre

Si hay un título que siempre estará ligado a la historia de este Gobierno, es el Boden 2015. Es el primer bono de deuda emitido por Néstor Kirchner en 2005, antes y después del primer canje de deuda, pero sin estar vinculado a la operación ejecutada por Roberto Lavagna y el exsecretario de Finanzas Guillermo Nielsen para salir del default. Está sí relacionado, en parte, con la deuda que en su momento compró el venezolano Hugo Chávez; y con las licitaciones de títulos que en 2005 el kirchnerismo realizó con bancos para cerrar operaciones por la pesificación asimétrica dispuesta por Eduardo Duhalde ante el sistema financiero. También hubo en aquel 2005 colocaciones de deuda voluntaria con bancos locales y extranjeros, que completaron la operación que finalmente se liquidará el próximo 3 de octubre.

El Kichnerismo consiguió que durante sus 10 años de vida se paguen puntualmente intereses en forma semestral y que en octubre se liquide todo el capital al final. Se convirtió además en el bono estrella del sistema financiero en tiempos de cepo cambiario, a partir de la posibilidad de comprarlo en pesos, para luego el 3 de octubre, día del pago final y de amortización total del capital, convertirlo en dólares contantes y sonantes. Siempre cotizó durante los años kirchneristas a la sombra de su primo hermano mayor, el Boden 2012, que fue la primera opción del mercado para acceder a las divisas, situación que se aceleró luego de que en octubre de 2011 el Gobierno comenzara a aplicar el cepo cambiario.

Siempre puntualmente pagó semestralmente intereses cada 3 de abril y de octubre, con rendimientos que llegaron hasta el 15% anual en dólares, lo que lo convirtió en un verdadero lujo durante toda su vida útil, conviviendo en tiempos donde la renta financiera en la divisa estadounidense fue más bien escasa.

El acto de octubre podría ser incluso una réplica de otro organizado por el kirchnerismo para el 3 de agosto de 2012, día en que se pagaron los 2.197 millones de dólares correspondientes, la última cuota de intereses del Boden 2012 que había sido emitido en el año 2002 para compensar a los ahorristas por los depósitos confiscados durante el corralito financiero. Ese día Cristina de Kirchner, en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, presentó la liquidación como una victoria del país contra la peor crisis de la historia económica argentina. Se mencionó ese día que la deuda en moneda extranjera quedaba reducida al 8,4% de las obligaciones y se oficializó el “fin del corralito”. El peso de la deuda pública se reducía al 41,8% del PBI, cuando en 2002 había llegado al 166%.

Luego de pago del Boden 2015, ese número se ubicaría cerca del 36%, el nivel más bajo en la historia de la democracia moderna.

Este pago de octubre próximo se dará en medio de la campaña electoral, la idea es que se presente como el momento cúlmine del intento del oficialismo de conquistar, al menos económicamente, al votante independiente. Es una forma de llevar a la realidad la máxima de la que el sciolismo y el kirchnerismo hablan en estos días: “¿Cómo hacer para que el independiente que paga Ganancias nos vote?”. Ese es un misterio sin resolver de la década ganada o como lo llamamos en Cepo Cambiario, “Dekada Granada… en cualquier momento explota”.