Cumbre del G20 con restricciones en subtes, trenes, colectivos, autos y aviones

La cumbre del G-20 que se llevará a cabo a fin de mes durará apenas 48 horas pero su organización lleva más de un año en marcha y el despliegue impactará en la movilidad por buena parte de la Capital Federal.

El evento se llevará a cabo el 30 de noviembre y el 1° de diciembre, aunque en los días previos al inicio ya comenzarán las restricciones y cortes de tránsito. Las principales actividades se llevarán a cabo en el predio de Costa Salguero y en el teatro Colón, donde se realizará la cena inaugural con Macri como anfitrión de la cumbre a la que asistirán jefes de Estado de 19 países más representantes de la Unión Europea. Arribarán a Buenos Aires Donald Trump, Angela Merkel y Vladimir Putin, entre otros.

El operativo quedó en manos del Ministerio de Seguridad, e incluirá a unos 25 mil uniformados: 20 mil entre gendarmes, prefectos y policías tanto de la Federal como de Seguridad Aeroportuaria. Además, habrá apoyo de la Policía Bonaerense y la Policía de la Ciudad, que entre las dos aportarán 5.000 efectivos para custodiar de manera “preventiva” la Ciudad y la autopista Richieri, de camino a Ezeiza. En total, estiman que entre las delegaciones y sus custodios llegarán unas 15.000 personas (10.000 de las comitivas oficiales y 5.000 custodios).

Un funcionario cercano a la ministra Patricia Bullrich aseguró que moverse por la Ciudad durante esas dos jornadas será complicado y pone como ejemplo los operativos montados durante la visita del ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en marzo de 2016, o el desarrollo de la cumbre de la Organización Mundial del Trabajo, a fines del año pasado, aunque aclara que los operativos serán mucho más importantes.

Anillo de Seguridad
Se montará un triple anillo de seguridad para bloquear el predio de Costa Salguero. Habrá un operativo “externo” para bloquear desde la zona portuaria hasta la Villa 31, con un bloqueo que llegará hasta la zona de Ciudad Universitaria. El centro de prensa estará ubicado en Parque Norte. Allí habrá efectivos de la Policía de la Ciudad y de la Gendarmería, con el objetivo de contener las posibles marchas y movilizaciones que se lleven a cabo.

En el interior habrá un operativo con más controles donde habrá más gendarmes. La seguridad dentro del predio de Costa Salguero estará en manos de la Policía Federal. La Prefectura custodiará la costa y el río, donde habrá incluso un grupo de 200 buzos tácticos del grupo Albatros. El chequeo para el acceso quedará en manos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

El Ministerio de Defensa también ocupará un rol clave. De hecho, el año pasado la cartera que comanda Oscar Aguad destinó $100 millones para la compra y remodelación de aeronaves, material exigido para el desarrollo de la cumbre. De hecho, se compraron cinco Super Étendard Modernise por 14,23 millones de euros, y se reequiparon los aviones de combate A-4. Tendrán autorización para derribar naves “intrusas”. La Armada custodiará las aguas con dos buques. Habrá cuatro helicópteros de custodia.

Trenes
Las líneas que tienen terminal en Retiro no realizarán llegarán hasta la cabecera, debido a la cercanía de las estaciones tanto con el predio de Costa Salguero como con el Centro de Convenciones de la Ciudad, pegado a la facultad de Derecho, donde también se realizarán actividades.

Cortes de calles
Aunque el cronograma completo de los cortes de calles y avenidas todavía no estaba en manos de la secretaría de Transporte porteña, habrá grandes restricciones en los alrededores de todos los sitios clave para la cumbre: Costa Salguero, el Centro de Convenciones, el Congreso de la Nación (se cerrarán las cocheras para facilitar las tareas de seguridad) el Teatro Colón – no se podrá circular por la avenida 9 de Julio el 30 de noviembre -, pero además habrá cortes en los hoteles donde se alojarán las comitivas presidenciales, y cortes “momentáneos” para garantizar la seguridad en los traslados desde los hoteles hasta los distintos puntos en los que habrá reuniones y encuentros oficiales. También habrá cortes en estaciones de subte.

Aeropuertos
Desde el jueves 29 a las 15 hasta el sábado 1° a las 22 regirá una restricción para todos los aeropuertos y aeródromos de la Ciudad y el Gran Buenos Aires. En El Palomar, sin embargo, la restricción comenzará recién a las 20. En cambio, San Fernando y Morón no podrán operar. El Aeroparque Jorge Newbery sólo funcionará para el arribo de las comitivas oficiales, mientras que los vuelos de cabotaje y sanitarios se mudarán a Ezeiza. La estimación es que llegarán a Buenos Aires 50 aviones oficiales por la cumbre.

Micros en Retiro y demás terminales
A pesar de que esa zona tendrá una custodia única y pocas veces vista en la Ciudad, la terminal de micros de Retiro permanecerá habilitada, según confirmaron fuentes del sector, que no recibieron ningún aviso oficial con cambios previstos. Sin embargo, se pueden producir modificaciones en la circulación, debido a posibles restricciones en las autopistas Illia y Lugones por el operativo de seguridad.

Un gran revuelo agita por estas horas la política doméstica del Uruguay a raíz de un pedido del presidente Tabaré Vázquez al Congreso para permitir el ingreso de tropas estadounidenses a su territorio con el fin de “brindar apoyo logístico y de seguridad” a la delegación oficial que vendrá a Buenos Aires, con Donald Trump a la cabeza, para participar de la Cumbre de Líderes del G20, el próximo 30 de noviembre y 1° de diciembre.

El mandatario oriental, que llegó al poder por una alianza de fuerzas de izquierda y de centroizquierda, accedió a un pedido de la embajada norteamericana en Montevideo, con la venia del Gobierno argentino, para que un contingente de 400 soldados, civiles y miembros del Servicio Secreto permanezca en su territorio del 26 de noviembre al 3 de diciembre. El mismo proyecto también habilita la presencia de militares de otros 19 gobiernos participantes de la cumbre.

El tema no es menor, ya que en julio, el Gobierno argentino permitió el ingreso de militares estadounidenses con el objetivo de instruir a gendarmes y policías en tareas destinadas a la seguridad del G20, y se ganó la protesta de la oposición hacia la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, por saltar la autorización expresa del Congreso.
En momentos en que se debate el Presupuesto y crece el malestar social por la escalada del dólar, la retracción de la actividad económica y la caída del poder adquisitivo, el Gobierno decidió avalar a una gestión estadounidense ante el Uruguay antes que chocar con el “no” al ingreso de tropas en el Congreso, donde tiene minoría en ambas cámaras.

Tabaré, en un gesto hacia el presidente Macri, accedió al pedido de cooperación para reforzar los controles de la cumbre que tendrá lugar en el Complejo Costa Salguero, sobre las aguas del Río de la Plata y con una rápida llegada desde el destacamento de la Fuerza Aérea Uruguaya en el aeropuerto internacional de Carrasco, en las afueras de Montevideo. Para hacer el puente aéreo, el Pentágono prevé llevar ocho aeronaves militares.

Los aviones estadounidenses que aterrizarán en Uruguay son tres aeronaves KC 13 5 dedicados a la carga de combustible, dos de transporte de pasajeros, y tres Awacs. Se trata de aeronaves que vuelan a gran altura y que portan radares de alta especialización cuya función es detectar aeronaves enemigas.