Pese a que el Gobierno Nacional ocultó votos, el Pro ganó en Santa Fé

El escrutinio definitivo, que fue extrañamente manipulado por el Gobierno Nacional, se confirmará mañana después de las 9hs, hora en que vencerá el plazo para que los apoderados presenten impugnaciones a estas cifras que recibieron en la víspera de las manos del titular del Tribunal Electoral, Roberto Falistocco, indica que el ex Midachi sumó 536.480 votos; el socialista Miguel Lifschitz 376.627; Omar Perotti, del Frente Justicialista para la Victoria, 365.239, y el radical Mario Barletta 156.460.

La diferencia entre Pro y el Frente Progresista Cívico y Social (Lifschitz y Barletta), se redujo de 5.493 votos (que le otorgó el escrutinio provisorio que se hizo público faltando aún escrutar el 10 por ciento de las mesas) a 3.393.

Para las elecciones generales del 14 de junio, donde se elegirá gobernador y vice habrá cinco candidatos a suceder a Antonio Bonfatti : los ya citados (Del Sel, Lifschitz y Perotti), Oscar “Cachi” Martínez, del Frente Renovador (131.313 votos) y Octavio Crivaro (39.040) del Frente de Izquierda. Ese día se elegirán también 50 diputados y 19 senadores provinciales, intendentes, concejales y presidentes comunales.

Si bien el socialismo insistirá en que hay un “empate técnico” entre sus candidatos y el Pro, individualmente hay una notable diferencia de votos a favor de Del Sel. En la práctica, todo eso es aleatorio. La recta final se desarrollará en estas seis semanas que quedan hasta las generales del 14 de junio. Hay situaciones que constituyen incógnitas.

Dónde irán a parar los 156 mil votos que apoyaron a Barletta en su interna con Lifschitz. Un gesto del radical a Bonfatti, el viernes pasado, cuando finalizó el último discurso del socialista ante la Legislatura, entusiasmó al gobierno, y a Lifschitz. Pero ésta no es una cuestión exclusiva de los dirigentes. Los seguidores no se sienten obligados a seguir esos pasos. Del Sel aspira a conseguir una mayor adhesión. Sabe que más allá de su cargo, está en juego la composición de la Legislatura. Si las generales repitieran el resultado de las Paso, el macrismo deberá gobernar la provincia con diputados y senadores de la oposición. Y se sabe lo que ello significa.

El entusiasmo volvió al peronismo y se esfumó en el massismo. Perotti, para muchos el candidato mejor preparado, surgió entre las cenizas de un PJ diezmado por errores del pasado y posiciones ambiguas de muchos dirigentes. Es un mérito que si lo administra bien puede darle una oportunidad. En cambio, el massismo parece haberse resignado a ocupar un pobre cuarto lugar.

El último festejo corresponde a la izquierda. En los resultados del escrutinio provisorio quedaba afuera de la grilla de candidatos a gobernador por un exiguo margen. Logró vencer esa situación en el tramo final del definitivo. Hay un fuerte trabajo gremial y social..