Sturzenegger confirmó que por ahora no se cambia la venta de dólares

Federico Sturzenegger se puso ayer al frente del Banco Central. El hombre elegido por Mauricio Macri para conducir la autoridad monetaria llamó al dueño de Banco Macro y presidente de la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino para informarle que se mantendrá la lógica actual de funcionamiento del mercado cambiario. Sin prácticamente oferta privada, la mesa de la entidad tuvo que vender u$s175 millones de sus propias arcas para satisfacer la sed de divisas de la plaza y las reservas perforaron la barrera de los u$s25.000 millones por primera vez desde junio de 2006.

La llamada a Brito le sirvió a Sturzenegger para que la cámara distribuyera un comunicado en el que se explicaba que el futuro banquero central aseguraba que no va a haber variantes en las operaciones de las mesas de cambio hasta tanto se adopte “una decisión definitiva”.

El resultado fue que todas las trabas y permisos que otorga eventualmente la entidad se mantuvieron vigentes ayer y le costaron al BCRA ventas por u$s170 millones que salieron de sus arcas. Las reservas cayeron a u$s24.855 millones.

El nuevo gobierno trabaja en el cierre de acuerdos con bancos extranjeros para aumentar reservas. Esas divisas y el control del BCRA son las condiciones necesarias para soltar finalmente al dólar. Mientras tanto, los tecnicismos dominan la vida cotidiana del BCRA. Aunque el miércoles presentó su renuncia y vació su despacho, el presidente de la entidad seguía siendo ayer Alejandro Vanoli. Y lo seguirá siendo hasta tanto se publique en el Boletín Oficial el decreto que valida su renuncia. En la edición de ayer se publicó la aceptación de la renuncia de Pedro Biscay a la Vicesuperintendencia de Entidades Financieras, no así a su asiento en el directorio del BCRA.

De la misma forma en que hace falta un decreto para que se concrete la salida de Vanoli, para que Sturzenegger puede ejercer como presidente de la entidad “en comisión” se necesita otro, que ayer esperaban se publicara en breve. Junto con la designación del presidente sería nombrado también el vice, el economista Lucas Llach, por lo que ayer se hablaba en el banco de una inminente renuncia del actual ocupante de ese cargo, Miguel Ángel Pesce. También la de Sebastián Aguilera, vicepresidente segundo.

Las que siguen en duda son las sillas de los cinco directores que entraron de la mano del ex ministro de Economía, Axel Kicillof. En el entorno del actual diputado aseguraron ayer que “nadie tiene la intención de atrincherarse”, lo cual va de la mano con los trascendidos respecto de una negociación con el Gobierno entrante.