Restricciones al dólar genera cambio de paisaje en el microcentro

En las últimas semanas se multiplicaron los cambistas informales en la peatonal; venden divisas a argentinos y a un creciente número de turistas extranjeros.

Según los cambistas consultados, la mayor parte de los que acuden al mercado informal son argentinos. La explicación que los cambistas dan para la creciente demanda del dólar paralelo es sencilla: “Andá a una casa de cambio o a un banco a ver si podés comprar un dólar”, dijo uno. “La gente no quiere presentar todos los papeles que pide la AFIP [para poder adquirir dólares] y por eso viene acá”, comentó otro.

Restricciones al dólar genera cambio de paisaje en el microcentro

Restricciones al dólar genera cambio de paisaje en el microcentro

Adquirir divisas en el mercado negro, sin embargo, resulta mucho más costoso que en el formal. Ayer, la cotización a la venta del dólar paralelo promedió 6,45 pesos por dólar. En las casas de cambio el precio promedio rondaba los $ 4,67. “Si la gente tiene urgencia de dólares, viene acá y paga el precio”, dijo otro cambista informal.

Pero no son sólo argentinos los que acuden al mercado negro. Cada vez más turistas optan por vender sus divisas a los arbolitos, quienes les pagan un precio (ayer $ 6,30 por dólar) sensiblemente más alto que las casas de cambio ($ 4,62).

“Los turistas ya se avivaron y ahora cambian con nosotros”, dijo una cambista con acento extranjero. “Casi todos son latinoamericanos que saben cómo funciona un mercado negro.” Otro arbolito dijo algo similar: “Algunos turistas tienen miedo de que los llevemos a una oficina, pero los que ya han estado acá antes van sin problemas”.

El boom del mercado negro de divisas contrasta con la menor actividad que se ve en las casas de cambio formales (ver aparte). Ayer, poco después del mediodía, distintas oficinas sobre Florida y sus alrededores lucían vacías o con muy pocos clientes. De hecho, algunas de las personas que entraban lo hacían para pagar sus facturas de servicios básicos.

Además de la cantidad de arbolitos que se pueden ver en Florida, llama la atención la apertura con la que ofrecen sus servicios. En esquinas como la de Florida y Lavalle, el volumen de voz con que estas personas -hombres y mujeres, argentinos y extranjeros- ofrecen cambiar monedas es casi tan alto como el de las que venden paquetes turísticos o shows de tango.

Al preguntarle si no teme ser detenido por las autoridades, un arbolito contestó: “¡No pasa nada! Si ellos [los agentes de la AFIP] saben que estamos acá”. Otro se mostró más prudente y dijo que cuando ve que se acercan agentes (o personas con apariencia de tales) procura bajar la voz para no tener problemas. Pero apenas los agentes se alejan, vuelve a gritar: “¡Cambio!”.

DE FLORIDA A ARBOLADA

Los cambistas están presentes a lo largo de la peatonal 
Entre Corrientes y Lavalle. Un “arbolito” ofrece sus servicios a los transeúntes.