Dólar de convertibilidad pasó a ser más alto que el el blue

Según un comunicado del BCRA, respecto a los saldos de la entidad al 13 de septiembre, como último dato disponible, se registra un nivel actual de base monetaria de 332.781 pesos.

Este tipo de cambio de equilibrio surgue de comparar la base monetaria respecto a las reservas internacionales que posee el Banco Central

Si se compara este número con el stock de reservas que posee a la fecha la entidad dirigida por Mercedes Marcó del Pont (u$s35.042 millones), surge que el tipo de cambio de equilibrio para volver a una cobertura del 100% entre ambas variables es de 9,50 pesos.

Esta cifra se ubica 9 centavos más arriba que el precio del dólar blue o informal, que se comercializó este viernes a $9,41.

También es un monto superior respecto al valor de la transacción de contado con liquidación, aquella operación para obtener dólares a través de la bolsa de comercio mediante la compra-venta de acciones y bonos que cotizan tanto a nivel local como en una plaza internacional. La misma se ubicó en 9,22 pesos por billete estadounidense.

Cabe recordar que hace ya más de dos años que el Gobierno decidió sepultar los últimos vestigios de la ley de Convertibilidad creada por Domingo Cavallo, es decir, la obligación de que las reservas estén cubiertas en un 100% por la base monetaria.

Hoy esa relación apenas llega al 60%, donde cada vez hay más pesos en relación con el stock de divisas del Central. De hecho, el 12 de septiembre pasado perdió un neto de u$s1.352 millones en tan solo ese día por el pago del vencimiento del Bonar VII a los tenedores de este bono.

Desde comienzos de año las reservas internacionales del Banco Central cayeron por un total de más u$s8 mil millones, duplicando en algo más de siete meses el descenso registrado a lo largo de todo 2012, que fue de u$s3.085 millones.

Para la titular del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof,comparar la base monetaria con reservas es un enfoque “monetarista”, que obedece a una mirada económica de los 90. De la misma manera, consideran que la caída de reservas es justificada porque se utiliza para pagar deuda, mientras que el crecimiento en la cantidad de dinero en la economía no es inflacionario.

Sin embargo, el seguimiento de cómo evolucionan la base monetaria y las reservas ha resultado ser la mejor predicción de lo que sucederá con el dólar que se opera en las cuevas.

Es evidente que los inversores tienen en cuenta como referencia esta la evolución de ambas variables para estimar a cuánto debería cotizar el dólar paralelo.

Hasta el momento siempre fue así ya que, por ejemplo, a fines de 2012, la relación de base y reservas marcaba un tipo de cambio de equilibrio de $6,74, mientras que el “billete verde” en las cuevas había cerrado a $6,80, una diferencia ínfima.

Hace unos días atrás un informe del economista Miguel Bein remarcó el problema del gran “atraso cambiario que, si bien no gatilla una corrida contra el dólar en un mercado oficial donde está prohibido el atesoramiento, sí estimula la demanda de importados al ‘dólar oficial’ generando una presión adicional sobre el sendero de caída en las reservas derivado de las cancelaciones totales de la deuda en dólares, en un contexto donde las exportaciones van a crecer poco”, explicó Bein.

Pero que fundamentalmente “genera problemas de competitividad en no pocos sectores de la economía, en particular en la industria y las economías regionales”.

Resolver esto, “no resulta fácil, y mucho menos sin pagar costo políticos. Acelerar la pauta de devaluación oficial (algo que se empezó a hacer en los últimos dos meses) y/o empezar a corregir la distorsión tarifaria luce necesario aunque evidentemente tiene impactos directos sobre la tasa inflación y el nivel de actividad; mayores o menores dependiendo de la capacidad de manejo de la puja distributiva”, completó el relevamiento de Bein.

“Dicho en criollo, empezar a resolver la estructura de precios relativos implica bajar el salario en dólares y en términos de tarifas de los servicios públicos, y por ende condiciona el crecimiento”.

Según el informe de Bein, esto requiere primero reconocer el problema, instituir un ancla estadística (aprovechar la salida que da el FMI para sincerar INDEC), volver a establecer algún ancla monetaria (una tasa de interés del ahorro en pesos más alta y más cercana a la tasa de inflación), alguna vuelta más al encarecimiento del turismo (vía menos crédito y/o más impuestos), un firme manejo de la puja distributiva y, fundamentalmente, el inicio del desarme de la montaña de subsidios que hoy representan casi 5% del PIB.

De esta manera, se aprovecha el aire fiscal resultante para mejorar el tipo de cambio de los sectores exportadores vía una baja de retenciones y una menor necesidad de financiamiento directo del fisco o, lo que es lo mismo, una moderación del impuesto inflacionario.

Dólar de convertibilidad pasó a ser más alto que el el blue.