Diccionario Cepo Cambiario

Luego del Cepo Cambiario, se hizo evidente si se observan los distintos tipos de cotizaciones que nacieron para el dólar luego de que el Gobierno haya “clausurado” el “Mercado Único y Libre de Cambios” (curiosamente el Banco Central aún en sus comunicaciones lo sigue denominando así).

Esta gama se destaca la cotización del billete oficial, el blue, el celeste, turística (recargo del 20%), soja (oficial menos retenciones), cable, contado con liquidación, entre otros.

Esta variedad ha hecho que se generen enormes distorsiones en el mercado.

Argentina debe ser el único país del mundo en el que el dólar vale más que el euro, reflexionaba un operador que ya peina canas en la city porteña.

Razón no le falta para pensar así, ya que si se compara el precio del “conta con liqui” con el de la moneda comunitaria europea en el segmento formal, la diferencia ya resulta de $2,10.

Pero como si esta apertura no fuera lo suficientemente amplia, dentro de la última categoría -es decir, la del “conta con liqui”- existen tantos precios como el papel que se elija para negociarlo.

¿Qué es el contado con liquidación? Según el analista Juan Gasalla, “su cotización sincera la percepción del valor del peso argentino en el exterior”.

La operatoria es una práctica totalmente legal que consiste en la compra en el mercado local de una acción o de un bono (en pesos) para luego ser transferido a una cuenta del exterior y venderlo (en dólares).

Claro está que para avanzar en esta operatoria es necesario poseer una cuenta en un banco en el exterior y contar con la intervención de agentes y sociedades de bolsa.

Lo habitual es que se efectivice a través de dos mecanismos posibles: •Mediante papeles de empresas locales que también cotizan en Nueva York bajo la forma de ADRs (American Depositary Receipt). •Mediante títulos públicos argentinos emitidos en dólares, con buenos niveles de liquidez en ambas plazas. En este caso, los preferidos para estas transferencias son el Boden 2015, el Bonar VII y el Bonar X.

El valor del “conta con liqui” surge de la diferencia entre el precio de compra (en pesos) en la plaza local y el de su posterior venta en el exterior (en dólares).

¿Cómo se determina su valor? Cada ADR se compone de un número determinado de acciones, que varía según el papel.

Así por ejemplo, los de Tenaris se conforman de dos acciones, mientras que los de Banco Francés de tres y los de Macro de diez.

Para ejemplificar el cálculo del “conta con liqui” puede considerarse a Tenaris, una de las preferidas: •En la bolsa de Buenos Aires una acción cotiza a $181,50. •En Wall Street, el precio implícito de cada una es de 20,35 dólares. •De la comparación ($181,50 vs. u$s20,35) surge un tipo de cambio implícito de $8,91. •Este es el valor del dólar “fuga” para este papel.

Otra mirada es que, para hacerse de una acción de Tenaris, los inversores están dispuestos a pagar un 73% más.

¿Por qué es más cara en la plaza doméstica? Entre otras cuestiones, por la valoración que hacen los inversores (que se traduce en una mayor demanda) al encontrar en este papel una forma de fugar divisas de modo legal.

Algo similar ocurre con otras acciones, de modo tal que cada una tiene asociada su valor de “conta con liqui”. Así, por ejemplo, en el caso de TGS, el sobreprecio es del 55%.

Si se consideran los datos del cuadro anterior, se arriba a una diferencia porcentual -frente al dólar oficial- que promedia el 73%.

Este nivel es prácticamente más de cuatro veces superior que cuando se impusiera el cepo cambiario, allá por octubre de 2011.

En síntesis, a partir de lo sucedido desde la implementación del cepo a la fecha mencionarse que:

•En octubre de 2011, el dólar de “conta con liqui” promedio de mercado era de $4,89, con una brecha del 15% respecto al oficial (Edenor, Galicia, Macro, Pampa y TGS eran las acciones preferidas).
•En la actualidad, el precio promedio llegó a trepar a un máximo de $9,05 para luego descender a $8,87, marcando una brecha del 71%.

Impacto en el mercado accionario Los analistas consultados por iProfesional.com coincidieron en afirmar que este instrumento es clave para sostener el volumen operado por las acciones líderes.

No por nada los papeles con mayor movimiento del mercado son los más demandados para llevar a cabo esta operatoria.

Según el Instituto Argentino del Mercado de Capitales, sólo cinco acciones aglutinan las dos terceras partes del negocio local.

Estas son precisamente las que más mueven bajo la forma de ADR en Wall Street. ¿Cuáles son?:

•Grupo Financiero Galicia: 18%.
•YPF: 16%.
•Tenaris: 14%.
•Petrobras: 10%.
•Telecom: 10%.

En cuanto a los títulos públicos, apenas tres de ellos concentran casi el 65% del total:

•Boden 2015: 45%.
•Bonar X: 12%.
•Bonar VII: 6.6%.

El “contado con liquidación” versus el resto En lo que va del año esta “variedad” del dólar aumentó un 34%, mientras que el blue lo hizo en un 27%.

En cuanto a los papeles más utilizados se destacan:

•Para acciones: Tenaris (30%) e YPF (15%).
•Para títulos públicos: el Bonar X (26%), el Bonar VII (31%) y el Boden 2015 (27%).

Es, precisamente, la mayor demanda la que motivó una suba mayor de estos activos frente al dólar informal.

Es legal, pero no tanto…. Desde hace ya varios años, el Banco Central puso en la mira a esta operatoria, ya que sabe que es utilizada en forma sistemática por grandes empresas e inversores para fugar divisas al exterior.

Como modo de infringirle más riesgo, la autoridad monetaria reglamentó que entre que se compra y se vende deben transcurrir al menos 72 horas (así el inversor está más expuesto a cambios en su valor diario).

No obstante, desde un tiempo a esta parte, las empresas reciben las sugerencias de sus asesores legales de extender el plazo hasta 10 diez días. Más que nada para no generar suspicacias.

Claro está que cuanto más extenso es el plazo, mayor es el riesgo de descalce de las cotizaciones.

Entre los rumores que circulan por la city, uno de los que más “pasillos recorre” es aquel que hace referencia a que el Gobierno tiene en carpeta elevar ese lapso a 10 días o incluso más, como una forma de desalentar esta práctica.

Claro que avanzar en ello también tiene su lado “B”, ya que si bien puede reducir la salida le cortaría a las empresas la posibilidad de ingresar capitales que puedan ser liquidados a tipo de cambio mayor que el oficial, lo que finalmente desalienta aún más las alicaídas inversiones en el país.