Bitcoin, una nueva forma de llegar al dólar blue

La moneda virtual, que no tiene ningún tipo de regulación, es una apuesta riesgosa, dicen analistas, pero que crece.

La ciberdivisa bitcoin generó enormes expectativas, pero podría enfrentar problemas a poco de nacer y ya registró pérdidas catastróficas que tienen nerviosos a los especuladores.

Si bien existe desde hace años sin haber llamado la atención, una combinación de factores le dieron hace poco gran notoriedad.

En medio de la crisis europea de divisas, una creciente cantidad de empresas dijeron que aceptaban bitcoins para comprar bienes y servicios. El valor de cada bitcoin comenzó a subir a raíz del interés que se había generado y llegó a cotizarse a u$s266.

Pronto, no obstante, se vino todo abajo.

El precio del bitcoin se desmoronó y se cotizaba a u$s40, según bitcoincharts.com, que observa las transacciones por internet.

La casa de cambios más conocida, Mt. Gox, de Tokio, dejó de negociarlo por 12 horas a la espera de que las cosas se calmasen. Hacia la noche del jueves, el precio había subido a u$s100.

Nicholas Colas, director de estrategias de mercado del CovergEx Group, dijo que el “gran interrogante” en estos momentos es ver si la divisa puede sobrevivir a todos estos vaivenes feroces.

“A esta altura, diría que sí ya que lo ha hecho antes”, explicó.

Una experiencia argentina
El programador de software argentino Patricio Fink relató cómo cambió hace poco bitcoins por dólares a una pareja de turistas en un Starbucks de Buenos Aires.

Los visitantes querían dinero con la cotización del mercado paralelo, pero sin tener que ir a una “cueva” para obtenerlo. Fink, por su parte, quería más bitcoins para proteger a sus ahorros de la inflación.

“Es algo nuevo y funciona bien”, dijo Fink, un joven de 24 años que describió su experiencia a la agencia de noticias Associated Press a través de Skype.

Mercado negro
Uno de los destinos más llamativos de los bitcoins es Silk Road, un portal en el que vendedores de drogas anuncian sus productos en un ambiente relajado similar al de Amazon o eBay, con carrito para las compras y la posibilidad de hacer comentarios sobre el servicio y de leer los que han hecho otros.

El sitio usa Tor, una red que permite la anonimidad, para ocultar la ubicación de sus servidores, y los pagos con bitcoins hacen que no haya nada escrito.

Los vendedores de drogas no son los únicos interesados en los bitcoins. Los hackers de Lulz, cuya campaña para distorsionar el tráfico online tuvo repercusión internacional en 2011, recibió miles de dólares en bitcoins luego de prometer a sus partidarios que el dinero sería usado para lanzar ataques cibernéticos a FBI.

Un informe elaborado aparentemente por esa agencia y que fue filtrado por internet el año pasado dijo que “dado que bitcoin no tiene una autoridad centralizada, detectar actividades sospechosas, identificar a sus usuarios y obtener registros de transacciones resulta problemático para los organismos policiales”.

Agrega que la red podría transformarse en “una herramienta útil para actividades ilegales que trascienden el mundo cibernético”, como la pornografía infantil, al tráfico de drogas y el terrorismo.

 

La divisa es creada, distribuida y autenticada sin la intervención de bancos ni gobiernos. Sus características criptográficas hacen que resulte prácticamente imposible falsificarla y su relativa anonimidad permite que sea usada en internet sin temor de interferencias de censores ni reguladores.

Un elemento clave en el uso de esta divisa es una red de usuarios que permiten a la red de bitcoin contar con la capacidad procesadora necesaria para mantener una operación transparente y continua. Estos usuarios son compensados periódicamente con bitcoins nuevos.

Los criptógrafos discuten acerca de si el bitcoin está bien diseñado, pero lo que realmente cuenta es si puede ser usado para comprar cualquier cosa.

Y la divisa está pasando esa prueba. Desde medicinas hasta divisas duras, desde música hasta autos y artículos de consumo, muchos comercios están aceptando ese dinero, cuyo símbolo extraoficial es una especie de moneda parecida a la de un dólar, con una B en el medio.

La firma BitPay de Atlanta procesa transacciones con bitcoin de más de 4.500 empresas. Recibe pagos en bitcoins y envía el equivalente en efectivo al vendedor indicado, lo que implica que los clientes están protegidos de la volatilidad de la ciberdivisa.

Los bitcoins se pueden usar para comprar y vender mercadería -desde heladeras a propiedades- en la Argetnina a través de MercadoLibre.com. Casas de Bolsa online ofrecen un mercado para los bitcoins para que sean cambiados por dólares, euros, yenes y otras divisas. El precio en pesos de la moneda virtual se calcula usando el tipo de cambio de Mt.Gox, con base en Tokyo, más una comisión de 5% y multiplicándolo por el precio en el mercado paralelo, que ronda los $ 8,40.