El Banco Central puso en la mira el negocio del envío de remesas

Elaboran un proyecto para regular las comisiones de las  agencias que no son bancos.

El Gobierno evalúa nacionalizar el envío de dinero al  exterior en concepto de ayuda familiar. Hay un proyecto oficial dando  vueltas por las oficinas de directivos del Banco Central, que busca dejar ese  servicio sólo en manos del Correo Argentino. El argumento oficial  para avanzar en esa medida son las elevadas comisiones que la empresa que  controla casi la totalidad del negocio, Western Union.

Esta firma  trabaja principalmente con quienes no están bancarizados y por lo tanto  no pueden acudir a sus bancos para este servicio.

Cuando comenzó el cepo  cam- biario, esta empresa limitó los montos a girar (se puede enviar actualmente  es de US$ 300 o el equivalente en la moneda local por persona y  por transacción mensual).

Luego bloqueó las transferencias a Europa,  Asia, África y EE.UU. Finalmente aumentó las comisiones a cerca del  50% del monto que se pretenda girar hacia alguno de los países de Sudamérica  a los cuales todavía se permiten realizar este tipo de transacciones. Así, para  enviar US$ 300 se debe pagar a Western casi US$ 150. En octubre del año pasado,  antes de que arrancara el cepo, las comisiones para enviar US$ 300 era del 5%.

Los más afectados por los pre- cios abusivos que se cobran por este  servicio son quienes no están bancarizados, y por lo tanto no tienen demasiadas  alternativas para poder enviar dinero. Además de Western Union, en el mercado  opera Money Gram, pero tras el cepo cambiario, varias entidades  financieras suspendieron el servicio de esta plataforma de envío de remesas.  Apenas quedaron tres entidades que operan ese sistema.

Entre quienes más  utilizan el servicio de envío de divisas por ayuda familiar se encuentran los  inmigrantes bolivianos y peruanos. Si tienen documentos al día y  trabajo en blanco, podrán operar con Western Union, de lo contrario deberán  acudir a algunas de las cuevas que prestan este servicio.

En esos  lugares ­que se ubican principalmente en el barrio de Liniers­ llegan a cobrar  hasta $ 6,35 por dólar enviado.

“La modificación de la Carta Orgánica  permite al Central in- tervenir en defensa de los usuarios de servicios  financieros”, sostienen desde el Banco Central.

Es el mismo argumento  con el que justificaron el jueves que el mercado cambiario dentro de puertos y  aeropuertos quede sólo en manos de bancos públicos, una iniciativa que impulsó  su gerente General, Matías Kulfas. “Las entidades públicas propenden, a  diferencia de las privadas, a la consecución de fines de interés general entre  sus objetivos”, explicó aquella resolución del Central.