Viva la Pepa, 0KM

En Santa Cruz, el país de las maravillas para los autos 0KM de alta gama es posible. Los residentes de la provincia de Santa Cruz podrán comprar autos importados sin pagar impuestos en la Zona Franca de Río.

Según la resolución del Ministerio de Economía, se permitirá la compra de un auto de hasta US$25.000 (antes de impuestos) por familia y cada cinco años.

Así se desprende de la Resolución 31/2014 que se publicó en el ‘Boletín Oficial’ y por la cual el Ministerio de Economía y Finanzas de la Nación readecuó las normas que rigen para la Zona Franca de Río Gallegos y Caleta Olivia, en la provincia de Santa Cruz, estableciendo las condiciones y requisitos que deberán cumplimentar los futuros concesionarios.

Materiales para la construcción, electrodomésticos, prendas de vestir y automóviles serán algunos de los productos de origen extranjero que también podrán comercializarse al por menor.

Una vez que comience a funcionar este espacio –cuya concesión fue ganada por London Supply– los residentes de Santa Cruz tendrán acceso a autos importados extra Mercosur sin el impuesto. –

Tierra del Fuego tiene un sistema similar, pero incluye a los fabricados en el Mercosur–.

El dato que más interesa a los santacruceños –que tienen en la familia Kirchner a sus personalidades más importante–, es el valor de corte de los 0 km.

La norma establece como “valor máximo CIF de compra por unidad vehicular de US$25.000 para los autos y de US$40.000 para las pick ups”.

Según la última modificación del Impuesto Interno, y al cierre del tipo de cambio de ayer, en el resto del país no pagan impuestos los autos por menos de US$22.340 en el primer límite y de US$27.474 en el segundo límite.

Aunque en dólares quizás no hay tantas unidades por abajo de US$25.000, la ecuación mejora si se hace el cambio porque se incrementa la cantidad de unidades que quedan fuera del alcance del impuesto interno.

Un ejemplo, un vehículo que cuesta $200.000 que serían algo más de US$22.000, en Chubut tiene que pagar el impuesto interno pero en Santa Cruz no.

A esta ventaja se le suma que, como ya ocurre en Tierra del Fuego, todos los vehículos comprados en Zona Franca estarán exentos de IVA, aranceles aduaneros, Bienes Personales e impuestos internos. Sólo pagarán Ingresos Brutos al gobierno provincial.

No cualquiera podrá comprar una unidad, sino que sólo estarán habilitados “exclusivamente titulares del grupo familiar conviviente que acrediten debidamente residencia definitiva en Santa Cruz.

Además, lo podrán hacer una vez cada cinco años “contados la fecha de su patentamiento”.

Pero como este es un beneficio para los residentes, y con el fin de evitar migraciones “golondrinas” y cambios de domicilio “exprés”, la resolución dictada por el Ministerio de Economía establece que la circulación los autos “adquiridos por este régimen está restringida al ámbito de Santa Cruz”, y que sólo podrán salir de la provincia bajo debida autorización del Servicio Aduanero local figurando como una “exportación temporal y por un plazo no mayor a noventa (90) días por año”.

Mientras los concesionarios se preparan para desembarcar en tierras kirchneristas, no pierden de vista que en diciembre de 2014 el Gobierno nacional a través de la Secretaría de Comercio Interior que multó con $1060 millones a ocho automotrices (Fiat, Ford, General Motors, PSA Peugeot–Citroën, Renault y Volkswagen, Toyota y Honda) por concertar precios y apropiarse de beneficios impositivos.