Venta de campos, paralizada por el cepo al dólar

El negocio inmobiliario se encuentra frenado desde hace un año por cepo cambiario, la ley de Tierras, el revalúo fiscal y la suba del impuesto inmobiliario rural. Los valores de los terrenos se mantienen estables.

Una sucesión de distintas medidas tomadas en los últimos tiempos provocaron que la comercialización de tierras rurales esté completamente congelada. Así lo percibieron distintas inmobiliarias rurales.

Además de las restricciones cambiarias, el desincentivo se explica por regulaciones en el sector como la ley de Tierras (reglamentada en febrero pasado), que reduce la posesión de campos por parte de extranjeros al 15% del suelo nacional. El proceso de relevamiento aún no ha sido concluido por las provincias, lo que sumó una mayor incertidumbre para los inversores externos que tienen interés en inyectar capitales.

En tanto, la provincia de Buenos Aires dispuso en mayo el aumento del Impuesto Inmobiliario Rural, exacción que ya impacta a los propietarios de campos. Casos similares se dieron en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos.
Si bien las subas en Entre Ríos y Buenos Aires alcanza hasta el 600%, los terratenientes no quieren negociar los precios de los campos, con la expectativa de que se esclarezca el mercado cambiario. Carlos Pechini, de la firma Nordheimer, aseguró al diario El Cronista que “los valores de los campos se mantienen, porque los dueños no se mueven del precio”.

Las escasas compra y venta de propiedades rurales que se concretan son “verdaderas obras de ingeniería”, definió Eduardo Fitz Gerald, de Compañía Argentina de Tierras (CAT). En la visión de Roberto Frenkel Santillán, de Bullrich Campos y Presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales, las transacciones que se realizan en pesos son las más pequeñas.