No se puede salir del cepo cambiario

Martín Redrado, ex presidente del Banco Central:

¿Qué tenemos que esperar en términos económicos después de las elecciones?

Tenemos dos escenarios. Uno, con la Presidenta insistiendo con más de lo mismo, que es más restricciones a la economía, más trabas para poder producir, para poder generar expansión de la capacidad instalada. Y esto nos está llevando a más estancamiento, más inflación y cero generación de empleo. Es seguir recostándose sobre su propio espacio, que cada vez es más chico. Y el otro escenario es que la Presidenta escuche, que el triunfo del 27 de octubre sea tan rotundo y contundente que no tenga más remedio que oír a los distintos partidos de la oposición. Por eso, lo importante en las próximas semanas es que cada uno haga una campaña de propuestas. En nuestro caso (el massismo), cada propuesta que hemos hecho la sustentamos con un proyecto de ley y ningún otro espacio lo ha hecho de esa manera.

¿Hay riesgo de que la inflación se desmadre al corto o mediano plazo?

La inflación va creciendo escalón por escalón. Y lo que se está mostrando desde el relajamiento de los controles de precios a partir de julio, es que estamos teniendo un piso del 2% mensual, lo que nos lleva a una proyección del 26% anual. Del 23-25%, estamos subiendo un escalón, lo que está marcando que por primera vez los aumentos de salarios pactados en paritarias no alcanzan a cubrir los aumentos de precios y eso va a generar sobre fin de año más presión salarial.

¿Qué le contesta a aquellos que los critican y aseguran que el massismo es una vuelta a los años `90?

Este espacio se llama Frente Renovador, que tiene una gran diversidad, que toma lo mejor de cada uno, y el argumento es muy pobre. Todos los que hemos actuado en políticas públicas, en todo caso nos podrían acusar de kirchneristas. En muchos casos tuvimos que explicar por qué este espacio era opositor, pero no una oposición para destruir todo lo hecho, sino que se plantea hasta aquí se llegó con este esquema y hay que plantear un nuevo esquema de superación para las próximas décadas. El esquema actual está dando señales de fatiga y las respuestas que da el Gobierno para los problemas de seguridad y de inflación, para los de empleo joven y educación, son claramente respuestas que no dan en la tecla. Entonces es claro que se necesitamos un enfoque que venga a superar. Cuando me dicen noventista me parece un acusación bastante liviana. Como dice la Biblia, “por los hechos los conoceréis”, y quien mire mi trabajo en el Banco Central durante cinco años y cuatro meses, todos los santos días de mi gestión intervenimos en el mercado cambiario, con lo cual nadie puede decir que fuimos liberales, sino que teníamos una visión de que era necesario un tipo de cambio competitivo para alentar la producción nacional.

¿Hay forma de salir del cepo cambiario?

Con este esquema, no. El esquema del Gobierno es cada vez más de restricción. Esta política que tiene un hito con el cepo o con la toma del Banco Central para financiar todos los deseos de la Presidenta, lleva a más restricciones para adelante. Argentina se gastó los dólares que tenía ahorrados y sólo tiene para pagar deuda. Todo lo que hicimos de 2002 hasta 2010, se lo patinaron en los últimos años. Existe claramente una equivocada política cambiaria que hace que la Argentina sea cara en dólares y que sea mucho más difícil producir en este país. Esta política nos lleva a más restricciones al turismo, a las importaciones y por lo tanto ahora es imposible salir del cepo. Pero, ¿es posible salir? Por su puesto que sí. Y no hay que ser un genio. Por ejemplo, con un enfoque como el que tiene Pepe Mujica cruzando el Río de la Plata, que dice que `estamos embuchados de dólares`, porque tienen políticas públicas integrales, coordinadas, más allá de los gobiernos. Mujica no es lo mismo que Piñera en Chile o Humala en Perú, pero el mundo entiende por dónde va la cosa. Hay un exceso de liquidez en el mundo y de los propios latinoamericanos que están invirtiendo en su propia región.

El proyecto de Presupuesto nacional muestra una contracción de los giros a las provincias. En ese marco, ¿puede haber una retracción fuerte de la economía el año que viene?

Al Presupuesto no le creo porque al Gobierno le gusta mentir. Este proyecto le quita automaticidad a las transferencias a las provincias y la cuestión central es que se genera el vencimiento del programa de refinanciamiento de deudas con las provincias el 31 de diciembre y no se dice absolutamente nada en relación a cómo seguirá. Con lo cual, el Gobierno va a pretender que las provincias que no estén disciplinadas tengan que pagar sus deudas y a las que se disciplinen se las van a refinanciar.

Pero fundamentalmente a pesar de lo que haga el Presupuesto, el aumento de precios está erosionando el consumo,. Hay algunos sectores de consumo, como la gente que tiene pesos en las manos les quema, tratan de comprar autos o computadoras. Esto puede parecer bueno en el corto plazo, pero en realidad es malo porque la gente está quemando sus pesos, es pan para hoy y hambre para mañana. Una economía crece en base al consumo, pero si hay consumo tiene que haber inversión para expandir la capacidad de producción y el empleo

¿La Presidenta va a escuchar, va a cambiar algunas cosas?

Si el resultado electoral es muy contundente, mi visión es que va a escuchar. Este Gobierno tiene la capacidad de llegar hasta el borde abismo y no dar un paso adelante. Pero con el 54% de los votos, al día siguiente puso el cepo cambiario. La suma del poder público le da a este gobierno la creencia de que tiene la verdad, pero todos sabemos que las verdades son relativas. Y todos tenemos una responsabilidad en nuestras manos el 27 de octubre de, si queremos que las cosas cambien y cambien para bien, hacerle sentir a la Presidenta que está por el camino equivocado.

¿Qué resultado electoral está pronosticando para octubre en la Provincia?

El otro día nos sorprendió Carlos Reutemann cuando nos dijo que ve que Massa va a llegar al 45%. Pero a mí me gusta la filosofía futbolera de Mostaza Merlo: paso a paso. La gente tiene que expresarse el 27 de octubre y después lo hará en 2015. Estas cosas hay que tomarlas sin exitismo, hay que ir trabajando día a día construyendo un espacio que se hace cada vez mayor, que empieza en la Provincia pero que va a tener proyección nacional.