Por el cepo cambiario ya se venden menos inmuebles que durante la crisis de 2009

EN JULIO, LAS OPERACIONES CAYERON 27% EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

Es el sexto mes consecutivo de caída del sector. Incluso, durante el primer semestre de este año se vendieron menos viviendas que en igual período de 2001

Las expectativas de los agentes inmobiliarios lentamente se comienzan a transformar en realidad. Con las cifras de las escrituras correspondientes a junio en mano, los analistas del sector se lamentaron hace un mes ante El Cronista por el mal momento del sector, aunque advirtieron que todavía faltaba ver “lo peor”. En aquel momento, en junio, las escrituras en Capital Federal habían retrocedido un 17% en comparación con igual mes de 2011.

Esa previsión ya toma forma, a tal punto que las últimas cifras muestran un comportamiento tan pobre, que incluso se encuentran por debajo de algunos indicadores tanto de la crisis de 2001 como la de 2008-2009. De acuerdo con el último trabajo presentado por el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, durante ese mes se cerraron 4.014 escrituras de compra-venta de inmuebles, nada menos que un 27,6% por debajo de la marca de julio de 2011 (5.542 escrituras).

¿El culpable? El corralito cambiario, que complica la compra de dólares –la moneda elegida en el mundo de los ladrillos–, situación que literalmente paralizó el mercado.

La cifra es realmente mala desde varios ángulos. Por ejemplo, si se la compara con el mes anterior (con 4.760 escrituras), se obtiene una baja del 15,6 por ciento.

Por otra parte, el de este año se transformó en el peor julio de la última década, incluso superando al séptimo mes de 2009, cuando la crisis mundial afectó fuerte a la economía argentina en general.

A esto se le debe sumar que esta fue la octava caída interanual que se registra, mientras que es el sexto mes en el que se da un derrumbe de dos dígitos.

Los resultados son también poco alentadores si se mide lo ocurrido a lo largo de lo que va del año.

El período enero-julio de 2012 fue el segundo peor desde 1998, con 28.057 operaciones cerradas, y sólo detrás de 2009 (el peor año de la década), cuando se tocaron las 24.580 transacciones. Incluso, en 2001 la marca fue mejor, con 32.969 escrituras firmadas.

Las posibilidades de que este oscuro panorama mejore no parecen ciertas.

“Ya la situación es insostenible y creo que vamos en camino a superar el récord negativo de 2009”, sentenció Néstor Walenten, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina.

“Si algo no podemos suponer –continuó el empresario– es que la situación va a mejorar porque desde el Gobierno no se da ninguna señal como para que esto ocurra. Incluso en esta situación el sector fue capaz de mover en julio u$s 384 millones, aunque se ve que a nadie le importa. Cuando llega alguien de afuera para invertir u$s 10 millones lo reciben con honores en la Casa Rosada; pero nosotros no contamos”, se quejó el directivo inmobiliario.

Walenten afirmó además que “en condiciones normales nosotros hubiéramos movido el doble del dinero de lo registrado hoy”.

Otro agente inmobiliario, en tanto, también apuntó a la necesidad de, al menos, flexibilizar el control cambiario.

“En nuestro caso la operatoria está totalmente parada. Apenas si logramos cerrar algún alquiler, pero ni hablar de las ventas. Todavía no se dio en nuestro caso, pero ya hay varias agencias que debieron achicar su personal ante la falta de ventas”, dijeron en la inmobiliaria.