Inmobiliarias rurales en rojo por cepo cambiario

Inmobiliarias rurales en rojo por cepo cambiario. La cámara que concentra a inmobiliarias que se dedican a la compra, venta y alquiler de campos en la Argentina advirtió hoy que atraviesan un “frente crítico” debido a la caída de transacciones que produjo, según indicaron, la restricción cambiaria impuesta desde hace casi dos años.

“El sector inmobiliario rural argentino continúa atravesando un frente crítico de gran incertidumbre por las restricciones a la adquisición de divisas”, dijo la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR).

Alertó, además, sobre la “gran carga” tributaria que pesa sobre los campos, sumada a una “alarmante suba” de costos, trae como consecuencia final una “baja rentabilidad y hace que el productor rural esté preso de su patrimonio y sin renta alguna”.

La Cámara precisó que en la gran mayoría de los casos los alquileres de campos están siendo pactados sólo a porcentaje por la falta de liquidez y la imposibilidad de predecir el futuro de nuestra economía.

“Consideramos necesario que las políticas gubernamentales apunten a seducir a inversores y no ahuyentarlos como está sucediendo en la actualidad”, dijo la Cámara.

Además, la entidad señaló que la Ley Nacional de Tierras sigue sin ser reglamentada lo cual “frena por completo” las operaciones que involucran a inversores extranjeros, “pudiendo ser estos parte de la solución pues hoy pueden aportarle al país los dólares que tanto necesita nuestra economía”.

“Instamos al gobierno nacional a efectuar con urgencia las equivalencias por zona que la misma normativa establece”, dijo la Cámara.

Considerando los datos oficiales que revelan que 15.881.069 hectáreas, el 5,93 por ciento del territorio nacional, están en manos extranjeras, precisó.

El límite de la Ley 26.737 aprobada en diciembre del año pasado establece que el límite máximo es del 15 por ciento, por lo que aún quedan muchas operaciones que podrían realizarse a lo largo y ancho del país, remarcó.

“El campo necesita producir y no lo están dejando. Los países agro ganaderos de la región crecen a niveles más que positivos y nosotros seguimos estancados”, señaló.

Mientras la Cámara resaltó la importancia de atraer a inversionistas extranjeros que puedan reanimar el alicaído mercado rural, el segmento inmobiliario urbano también transita por un momento complejo a causa de una marcada caída en las transacciones.

Según operadores del sector, ese declive está íntimamente relacionado con las restricciones al mercado cambiario que se mantienen vigentes desde octubre de 2011 a la fecha.

En la Capital Federal, según datos oficiales del Colegio de Escribanos porteño, la compraventa de inmuebles acumuló un retroceso del 36,4 por ciento en el primer semestre de 2013, después de haberse desplomado 44,7% en junio, con respecto a igual período del año pasado.

En tanto, en Córdoba, las ventas cayeron 15,3% en unidades entre enero y julio pasado en comparación con los primeros siete meses de 2012, aunque la comercialización de lotes bajó en el mismo lapso 26,4%, según datos de la Cámara Empresarial de Desarrollistas Urbanos cordobesa (CEDUC).

En la provincia de Buenos Aires, en cambio, el mercado inmobiliario logró quebrar en julio pasado 15 meses consecutivos de tendencia regresiva, con una mejora interanual del 44,1 por ciento, en una esperada bocanada de oxígeno para los operadores del sector y demás jugadores de la industria.

El acumulado de los primeros siete meses del año, de todos modos, aún muestra un declive del 12,4% frente a igual período de 2012 en el distrito bonaerense. Inmobiliarias rurales en rojo por cepo cambiario