Bonar 24

Por varias razones, el Bonar 24, se ha transformado en el favorito de los inversores que quieren poner un pie en activos argentinos. Y si bien no se descarta una toma de ganancias, es poco probable que su precio vuelva a los niveles que se observaron después del default técnico en el que entró parte de la deuda argentina después del 30 de julio.

Consejos y Tips de la conveniencia para los ahorristas del BONAR 24

1- Es un título emitido bajo legislación local. De esta forma queda al margen de las órdenes del juez Thomas Griesa, que impide que el Gobierno pague capital e intereses de títulos colocados bajo ley neoyorquina. El primer cupón que se pagó de este bono cayó el 7 de noviembre y los inversores cobraron sin dificultades. Mientras se mantenga el default técnico, los títulos emitidos bajo ley argentina tienen una ventaja respecto de los que se rigen por ley extranjera y así lo reflejan los precios.

2- Posee un alto cupón de intereses, del 8,75% anual en dólares. Se trata de un escalón superior en relación con el 7% anual de otros bonos argentinos con ley local, como el Boden 2015 y el Bonar X. En un mundo de bajas tasas de interés, se trata de un flujo más que apetecible. Y como además el título sigue cotizando debajo de la par, ese pago semestral resulta aún más interesante.

3- La duración intermedia de este título lo vuelve ideal para los inversores que quieren potenciar el rendimiento de su cartera. Al haber sido emitido a diez años de duración, además del atractivo de un cupón alto también tiene por delante un margen importante de apreciación de capitales. Una compresión de las tasas de interés generaría importantes ganancias para los tenedores, a los que se suman los cupones.

4- La consultora Quantum Finanzas del exsecretario de Finanzas Daniel Marx realizó justamente una comparación entre distintos títulos que cotizan en el mercado local y cuál presenta mayor atractivo. Lo más interesante surge de comparar el rendimiento a dos años del Bonad 16, colocado recientemente con ajuste “dollar linked”, y el Bonar 24.

5- La apreciación del Bonar 24 y la baja de rendimientos marca el camino que debería seguir el Gobierno (éste o el próximo) para recuperar el acceso al financiamiento de los mercados internacionales. Claro está que para eso será necesario primero arreglar con los “holdouts”. En caso de que no se pueda avanzar con los fondos buitre, será complicado que las paridades de los bonos mantengan la recuperación que tuvieron en las últimas semanas.

6- En un escenario de ajuste de tasas del 5% anual desde el 10% actual, y con un tipo de cambio que confluye a niveles del contado con liquidación, es decir $ 12,30, la ganancia es bastante pareja. Con un horizonte de dos años, el Bonad 16 rinde el 50%, considerando la suba del dólar oficial y el pago de cupones. En el mismo período, el Bonar 24 dejaría aún más, un 60%, por tres efectos simultáneos: la apreciación de capital ante la caída de rendimientos, el pago de un cupón más elevado en relación con el Bonad 16 (8,75% anual contra 1,75%) y la reinversión de los mismos.