Comienza el blanqueo, y el Gobierno espera buena respuesta

La meta del blanqueo son u$S40.000M. Con la necesidad de mostrar señales para apuntalar la economía, la entrada en vigencia a partir de hoy del blanqueo de capitales genera una doble expectativa en el Gobierno: los principales funcionarios del Poder Ejecutivo aseguran a coro que será un “éxito” que hará aumentar la recaudación para paliar el déficit fiscal y afrontar el pago a los jubilados, y a la vez expresan el deseo de que funcione como un espaldarazo en términos políticos. En la Casa Rosada apuestan a que el llamado régimen de sinceramiento fiscal fortalezca la imagen de gobernabilidad de Mauricio Macri, y movilice a los empresarios argentinos -los extranjeros tendrían menos desconfianza, según el discurso oficial- a concretar las demoradas inversiones para comenzar a revertir el estancamiento de la economía.

La especulación oficial sobre la seguridad que ingresarán este año unos u$s40.000 millones a través del blanqueo, tienen una base concreta. Se habla del resultado del llamado en Chile del 2015, cuando se reconocieron capitales fuera del sistema tributario y financiero del país vecino por unos u$s20.000 millones. Ese dinero representa entre un 8 y un 10% del PBI chileno del año pasado. Trasladando ese mismo resultado a la Argentina, el blanqueo debería aportar unos u$s40.000 millones, lo que representaría entre 3.500 y 4.000 millones de dólares. Exactamente el dinero que el Gobierno necesitaría para cerrar el año. El análisis oficial le agrega otro dato optimista más, tomando en cuenta la comparación con Chile. El país vecino tiene una tradición de mayor cumplimiento y reconocimiento de los bienes de los ciudadanos y empresas chilenas; ya que se trata de un país con una tradición de estabilidad económica muy superior a la de Argentina. Siguiendo este razonamiento, la única justificación que tendría el blanqueo en Chile, es el comienzo del acuerdo por la OCDE de intercambio de información. En comparación, la Argentina es un país con tradición de un alto porcentaje de economía en negro y de salida de capitales, en especial en los últimos años de kirchnerismo en el poder. Ese factor sería el “valor agregado” para que el llamado en la Argentina sea más exitoso que el chileno.

Como luego el blanqueo continuará en 2017, y como se supone que antes del vencimiento siempre aumenta la cifra de ingresos, para el primer trimestre del próximo año se aguardan unos u$s20.000 millones más.

El que no blanquee puede perder más de la mitad de su patrimonio. Si a alguien le descubren activos, automáticamente hacen una presunción del 60%: 35% por incremento patrimonial, más 21% de IVA, más multas