Nueva reglamentación de AFIP del revalúo fiscal de bienes

El pasado 4 de julio fue publicado en el Boletín Oficial el Decreto 613/2018 a través del cual se prorrogó el plazo para ejercer la opción del revalúo impositivo de bienes e ingresar el impuesto especial. Al respecto se estableció que la opción podrá ejercerse hasta el último día hábil del décimo segundo mes calendario inmediato posterior al período de la opción. Recordamos que el “período de opción” es el primer ejercicio o año fiscal, según corresponda, cuyo cierre se produzca con posterioridad al 30/12/17 (fecha de entrada en vigencia de la Ley 27430). En otras palabras y como ejemplo particular, aquellos contribuyentes con cierres operados el 31/12/2017, podrán optar por el régimen de revalúo fiscal hasta el 31/12/2018. No debemos olvidar que la Administración Federal de Ingresos Públicos podrá extender el plazo en hasta sesenta (60) días corridos, cuando se trate de ejercicios que hubieran cerrado con anterioridad a la fecha de entrada en vigencia del Decreto 353/2018 (25/4/18).

Los considerando del Decreto 613 dan cuenta que el nuevo contexto internacional, que se ve reflejado en una mayor volatilidad de las variables financieras, acontecido con posterioridad a abril 2018, hace aconsejable extender el plazo para el ejercicio de la opción y esto permitirá que los responsables cuenten con un período adicional a los fines de evaluar, analizar y adoptar la decisión que estimen más conveniente.

El nuevo escenario macroeconómico local supone que el año 2018 terminará con una inflación minorista en torno al 27% y se estima un 20% para el ejercicio 2019, pudiendo llegar a un dígito recién en el año 2021.

Es importante evaluar el ejercicio de la opción al régimen de revalúo, no sólo considerando los índices de inflación pasada sino también la estimación del índice de inflación futura.

El propio texto de la ley de origen del sistema de revalúo impositivo permite la actualización de los bienes revaluados, debiéndose considerar a tales efectos como fecha de inicio de las actualizaciones respectivas el 1 de enero de 2018 o el primer día del ejercicio fiscal siguiente al período de la opción, según corresponda. El artículo 89 de la Ley del Impuesto a las Ganancias modificado por la ley 27430 especialmente dispone que la actualización de valores se realizará sobre la base de las variaciones porcentuales del índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) que suministre el Instituto Nacional de Estadística y Censos, conforme las tablas que a esos fines elabore la Administración Federal de Ingresos Públicos.

El INDEC, la variación porcentual del IPIM durante el período enero/mayo de 2018 ya acumula un 22,3% y un 37,7 interanual. El cálculo financiero que debería ponderarse respecto de la conveniencia del régimen en cuestión no sólo debe comparar el efecto de la tasa de descuento sobre el flujo de ahorros futuros versus el impuesto especial erogado en el momento cero, sino también la estimación de la inflación futura que permitirá una deducción de amortización mayor (al menos en los próximos años).

Es importante destacar que mientras la adopción del régimen permite la actualización por inflación de los bienes revaluados, el no ejercicio de dicha opción dejará los bienes a sus valores históricos sin la posibilidad de ajuste. Incluso en un escenario en donde se activen los mecanismos del ajuste integral fiscal por inflación (situación que pareciera posible en función de la evolución reciente de los índices de precios), los bienes no revaluados no generarán efectos en los períodos fiscales que se inicien a partir del 1/1/18. Por otro lado, quienes ejerzan la opción de revaluar sus bienes renuncian a promover cualquier proceso judicial o administrativo por el cual se reclame, con fines impositivos, la aplicación de procedimientos de actualización de cualquier naturaleza, respecto del período de la opción. Y aquellos sujetos que hubieran promovido tales procesos respecto de ejercicios fiscales cerrados con anterioridad al 30/12/17, deberán desistir de esas acciones y derechos invocados.

En la medida en que existan planteos ya efectuados por el contribuyente (o en análisis) respecto de la aplicación del ajuste por inflación en períodos pasados, también deberán ser ponderados en la definición de la adopción del régimen de revalúo fiscal.

El propio sistema contiene variantes que cada contribuyente puede definir dependiendo de su situación particular. Como ejemplo se puede mencionar, la alternativa de utilización de la tabla de índices de actualización o factor de revalúo versus la adopción de un valuador independiente, la eventual venta futura de los bienes revaluados, los sistemas de amortización y cómputo de vidas útiles remanentes, etc.

Los nuevos plazos establecidos por el Poder Ejecutivo deben ser utilizados para profundizar el análisis tributario y financiero tendiente a concluir sobre la eventual conveniencia del sistema. La evaluación financiera de la opción contiene diferentes variables que hacen que el proceso de toma de decisión sea más complejo y casuístico.