Los aumentos en el sueldo, se los queda AFIP

Hoy día, si uno logra el tan preciado aumento, de hasta un 30% lo cual sería un festejo para muchos, si así fuera AFIP se quedaría con una gran parte. Poniendo un ejemplo, si uno desea un 30% real de aumento, debería pedir un 46.4% de aumento, ya que el 16.4% se lo queda el Agente AFIP. Esto es por el impuesto a las Ganancias, que las “ganancias” son sólo para AFIP… el resto poca ganancia!

Un ejemplo, un trabajador con pareja y con 2 hijos que haya cobrado un sueldo bruto en 2014 de $23.100 mensuales este año debería reclamar un aumento del 46%. Mientras que si ganaba casi $40.000 debería pedir un 37% más para recibir una mejora de 30% neta. Esta distorsión se explica porque quien ganaba más ya tributaba la tasa máxima del impuesto fijada en 35%, en tanto el trabajador de menor sueldo pasa a pagar una alícuota mayor, llegando recién ahora a la tasa de 35%.

Si a la retención mensual que se aplican por Ganancias sobre los sueldos, se suman los descuentos de jubilación (11%) y de obra social (6%) un trabajador casado con 2 hijos que en 2015 tenga un sueldo bruto de $ 30.030, cobrará en mano $21.270.

Tendrá un descuento de $5.105 por jubilación y Obra social y otros $3.654 por el impuesto a las Ganancias. Entonces el descuento total alcanza al 29% del sueldo bruto. Según los niveles salariales y según cómo sea el grupo familiar del trabajador, el descuento total por estos tres rubros puede llegar a representar un 35% del ingreso.

Ganancias no tan ganancias para todos y todas!