La Corte frenó la expropiación de la Rural y parte de la reforma

Hubo que esperar a que pasaran la feria judicial y las elecciones primarias para que la Corte Suprema de Justicia empezara a transmitir noticias poco felices para el Gobierno. La semana pasada dio un paso inicial rumbo a un fallo por Ley de Medios, al fijar como fecha de audiencia pública el próximo miércoles; y además ordenó la salida de la Procuradora ante la Corte, Alejandra Cordone, designada por la jefa de los fiscales Alejandra Gils Carbó, también vinculada al kirchnerismo. Pero la batería de resoluciones hostiles para la Casa Rosada se profundizó ayer, con un fallo que mantuvo firme la medida cautelar que ampara a la Sociedad Rural Argentina del intento de expropiación del Gobierno, otro que declara inconstitucional un artículo de una ley que fija como tope los 35 años de aportes jubilatorios, y reparos en contra de tres leyes de la reforma judicial que impulsó el kirchnerismo y que aprobó el Congreso.

Cuando en diciembre del año pasado el Ejecutivo sorprendió al impulsar un decreto que anulaba la venta del predio ferial La Rural en 1991 y disponía que el Estado tomara posesión, en el ámbito judicial empezó a tomar forma una disputa que tuvo idas y vueltas en un juzgado de primera instancia y también en la Cámara Civil y Comercial, que había dado lugar a la medida cautelar que amparó a la Sociedad Rural Argentina.
Ayer la Corte jugó su rol en esa causa y por mayoría de cinco a dos respaldó la decisión de los camaristas, dejando firme la cautelar. Enrique Petracchi, Carlos Fayt, Carmen Argibay, Juan Carlos Maqueda y Elena Highton votaron a favor de la medida; en cambio, en disidencia se expresaron Eugenio Zaffaroni y Ricardo Lorenzetti, el presidente del máximo tribunal.

“Según surge de los antecedentes, los recursos extraordinarios interpuestos por el Estado Nacional fueron presentados de modo extemporáneo y, por consiguiente, han sido bien denegado”, sostuvieron los jueces que avalaron la decisión de Cámara. En cambio, Lorenzetti y Zaffaroni argumentaron que se debería haber aceptado el tratamiento de la apelación presentada por el Estado nacional, pese a coincidir en que se excedió el tiempo en hacer la presentación pertinente. El fallo se interpreta también como un revés para la Procuradora Gils Carbó, que se había expresado a través de un dictamen a favor de obtener en la Justicia una medida que repusiera la vigencia del decreto firmado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para declarar la nulidad de la venta del predio. Los terrenos fueron vendidos a la Sociedad Rural en los ‘90 por unos 30 millones de dólares, cuando, argumentaba el Gobierno, su valor de mercado superaba los 132 millones de la misma moneda.

En su encuentro semanal, la Corte también declaró inaplicables varios artículos centrales de tres leyes de la reforma judicial que el Congreso aprobó y que incluía –además de otras dos– la ley que impulsaba la elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura, que posteriormente fue declara inconstitucional por el alto tribunal.
A través de tres acordadas, y por unanimidad de los siete jueces, el máximo tribunal puso reparos a las leyes que impulsaban la declaración jurada de bienes de los jueces, el ingreso al Poder Judicial y la publicación de sentencias de los tribunales de todo el país.

Sobre las declaraciones juradas, la Corte objetó que los jueces deban presentarla en la Oficina Anticorrupción, ya que “constituye una violación de la independencia de los poderes del Estado”, por lo que decidió seguir siendo la autoridad de aplicación en ese sentido y no dejarlo bajo la órbita de un organismo que depende del Ministerio de Justicia y por consiguiente, del Poder Ejecutivo. En relación al concurso de los cargos, señaló que la propia Corte y el Consejo de la Magistratura están exentos del nuevo régimen legal. Finalmente, remarcó que la publicación de fallos de los juzgados, cámaras y tribunales se encuentran ya cumplidos con la creación del Centro de Información Judicial, que seguirá siendo el encargado de publicarlos.