Empleados ya no podrán comprar acciones preferenciales

Desde el comienzo del cepo cambiario, el 10% de mi sueldo lo destinaba a comprar acciones preferenciales de mi empresa que cotizan en el exterior”, cuenta un alto ejecutivo de una multinacional, que acaba de ver bloqueada esa posibilidad. Hasta ahora, los empleados en relación de dependencia de compañías que cotizan en el exterior tenían la posibilidad de darle a su personal acciones preferenciales. Mediante este sistema, compraban los papeles a un 5% menos del valor de mercado y sin tener que pagar ningún tipo de costo financiero por la transacción. Eso sí: sólo podían destinar hasta el 10% de su sueldo para este fin. La gran ventaja para el personal de la Argentina es que la empresa se lo descuenta directamente de su sueldo y lo hace al cambio oficial. Por lo tanto, es una manera de comprar dólares baratos y sacarlos del país, con la ventaja adicional de que se compran los papeles a un precio preferencial. Pero todo tiene un final y en este caso lo marcó la resolución 5318 del Banco Central. Si bien allí no hay un punto específico sobre la adquisición de acciones preferenciales de las compañías (es una resolución general del mercado único y libre de cambios), afecta a esta cuestión en particular y las compañías optaron por abandonar esta práctica para evitar algún potencial problema con el Gobierno. Incluso, varias empresas usaban este mecanismo como medio de pago para el bonus de fin de año, aunque ciertas compañías ponían una cláusula mediante la cual el ejecutivo no podía vender los papeles hasta transcurrido determinado tiempo, para no generar una venta masiva y una consecuente caída de precio de la acción.

Quienes aprovecharon este hueco?

Los que aprovecharon esta operatoria de compra de acciones preferenciales fueron los presidentes y CEOs de las multinacionales. Para tomar un caso, el número uno de una firma con un sueldo promedio de $ 100.000, podía fugar $ 10.000 todos los meses. Como tenía el privilegio de poder hacerlo al cambio oficial (el de la pizarra de ayer del Banco Nación era de $ 4,68), podía hacerse de u$s 2.137. En caso de que hubiera realizado esta operatoria desde que empezó el cepo, a fin de octubre, hubiese logrado fugar u$s 21.370 en los últimos diez meses. Hay que tener en cuenta que otro eslabón de la cadena que hacían mucho este tipo de transacciones eran los directores de las grandes empresas, que pueden tener un sueldo promedio de $ 50.000, por lo cual podían fugar $ 5.000 mensuales. O sea, más de u$s 1.068 per cápita por mes, o u$s 10.680 en los últimos diez meses. Las últimas medidas del Gobierno se han encargando de ir bloqueando una a una las posibles vías de salida de dólares, incluso las menos revelantes, como esta versión corporativa de la fuga hormiga.  Con esto, otra práctica cambiaria esquiva quedo truncada…