El juego del Ahorcado con AFIP

Los valores de la presión tributaria en Argentina ocupa el segundo lugar en la región, pese a que los impuestos se van, pero nunca vuelven.

AFIP aprieta y ahorca a todos y todas. El impuesto a las Ganancias se duplicó en los últimos 4 años por ejemplo.

Desde el año 1990, la presión tributaria en Argentina pasó del 12,4% a 31,2% en 2013, según la nuevo indicador del PBI.

Entre los segmentos que más perciben el incremento de los impuestos son las clases medias, a raíz del peso creciente del Impuesto a las Ganancias. A través de este mecanismo, desde 2010, la AFIP pasó de recaudar el 1,32% al 2,59% en 2014. Aumentó el doble en dicho período. El incremento se explica en parte porque desde 2013 no se actualiza la alícuota y el mínimo salarial para percibir el tributo.

El Iaraf, El Instituto Argentino de Análisis Fiscal, calculó que los trabajadores en relación de dependencia sufren “una presión tributaria total muy superior al 50% de sus ingresos”, si se consideran otros gravámenes directos, como bienes personales, el inmobiliario, y patentes. Y estimó que este año, con un nivel de inflación de 30 por ciento, un asalariado que paga Ganancias deberá obtener un aumento de hasta el 46% en su sueldo para no perder poder adquisitivo.