Anti-cepo para eludir el recargo de la AFIP, crecen los pedidos de tarjetas corporativas

La aplicación de la normativa de la AFIP deja abierta la posibilidad de que el recargo del 15% a los consumos efectuados en dólares con tarjeta de crédito en el exterior lo termine pagando la empresa en lugar del trabajador y que luego lo deduzca del impuesto a las Ganancias. Para los especialistas, se trata de un beneficio que las compañías podrían brindarle a los empleados, aunque quedaría a merced de una negociación. La tarjeta corporativa se utiliza más en grandes empresas

Si bien el universo de quienes portan una tarjeta corporativa es acotado, los expertos consultados aseguran que es muy probable que aumenten los encargos de estos plásticos.
En una entidad financiera sostienen que “cualquier ejecutivo que quiere realizar una compra en el exterior con la tarjeta puede hacerlo, pero cuando regresa al país debe reembolsarle a la empresa el monto correspondiente a los gastos (si es que los consumos no fueron realizados dentro de su actividad profesional), ya que el 15% de esos consumos serán cargados directamente a la firma y deducidos de Ganancias”.
La resolución general 3.378, dada a conocer el pasado viernes señala que “serán pasibles de la percepción los sujetos residentes en el país –personas físicas o jurídicas–, sucesiones indivisas y demás responsables que resulten titulares de las tarjetas de crédito y/o de compra”.

Asimismo, la normativa indica que “las percepciones practicadas tendrán, para los sujetos pasibles (…) el carácter de impuesto ingresado y serán computables en la declaración jurada del Impuesto a las Ganancias o, en su caso, del Impuesto sobre los Bienes Personales, correspondientes al período fiscal en el cual les fueron practicadas”.
En consecuencia, para los especialistas, “en el caso de las tarjetas corporativas, la empresa es la titular de las extensiones otorgadas a los ejecutivos”.