AFIP mas permisiva para fomentar el blanqueo que tanto necesita

Durante esta semana AFIP divulgará una serie de aclaraciones sobre algunas dudas aún no zanjadas en relación conl proceso de blanqueo. Con el tiempo de descuento que empezó a correr, se trata de algunos puntos que no habían quedado del todo claros en las sucesivas reglamentaciones que se habían publicado e incluso que habían generado cierta confusión en las charlas que los propios funcionarios de la AFIP habían realizado en distintos colegios de contadores. Mientras que para entrar en el sinceramiento fiscal de fondos en la Argentina hay tiempo hasta el 24 de octubre (por todos los pasos necesarios para llegar al 31 de este mes), las mayores ventajas para el blanqueo de cuentas del exterior corren hasta el 31 de diciembre.

En el caso de inmuebles, lo más recomendable es esperar todo lo posible hasta la fecha final estipulada por la ley, es decir, el 31 de marzo del año que viene.

Estos son algunos de los puntos más importantes -adelantados a los principales estudios contables- son los siguientes:

Más flexibilidad para mantener cuentas conjuntas. El blanqueo permite que una cuenta que tiene varios titulares sea exteriorizada a nombre de uno solo o incluso de un tercero con su consentimiento. La AFIP aclarará que no es necesario posteriormente al blanqueo “corregir” la titular de esas cuentas, que pueden seguir en cabeza de sus tenedores originales. Esto también facilita el proceso de exteriorización, ya que no obliga a ninguno de los titulares originales a “borrarse” de la cuenta en caso de no haber ingresado a nombre personal.

Los blanqueos parciales corren con la alícuota del momento en que se efectúen y no serán revisados posteriormente. Se trata de un punto clave. La ley permite ingresar al blanqueo por etapas, es decir, primero una cuenta y más adelante incorporar otras. El problema es que originalmente se dijo que si una cuenta se exteriorizaba entre el 1 de enero y el 31 de enero de 2017, no sólo se cobra la tasa del 15% sobre ésta, sino sobre todas las cuentas que se hubieran blanqueado con anterioridad, es decir, hasta el 31 de diciembre. Sucede que en este caso el impuesto que corresponde es del 10% y originalmente se informó desde la AFIP que se cobraría un 5% adicional. Pero ahora se dirá lo contrario, es decir, que una vez cobrado el impuesto especial ya no se puede recalcular. Esto debería favorecer una adhesión más rápida de cuentas del exterior, ya que muchos optarán por blanquear primero una cuenta y luego avanzar con el resto en caso de poseer varias. De la misma manera, también favorece la ventaja de esperar más tiempo para el blanqueo de inmuebles, ya que hacerlo en febrero o marzo de 2017 siempre paga la misma alícuota del 5%, al tiempo que no se revisa lo anterior. La ventaja es que una suba del tipo de cambio abarataría el costo concreto del blanqueo, ya que el impuesto está fijado al 22 de julio, es decir $14,81 pesos, mientras que hoy se ubica por encima de 15,15.

Los seguros de vida son un ítem diferente. Hay cientos de argentinos que en las últimas décadas contrataron pólizas de cobertura en el exterior, violando varias normativas: en primer lugar, porque lo hacían en general con dinero no declarado, pero además contra la ley de seguros nacional, que prohíbe expresamente poseer una póliza en el exterior. Finalmente, la AFIP permitirá blanquear dichos seguros, ya que de lo contrario estarían condenando al asegurado a mantenerlo en negro, poniendo en riesgo todo su proceso de exteriorización. Sin embargo, como no se modificaría la ley que impide contratar un seguro de vida en el extranjero, no está claro si esa póliza podría mantenerse una vez que ingrese al sinceramiento fiscal. Por otra parte, con el dinero blanqueado no se podría contratar un seguro de vida internacional.

Uno de los puntos que genera más controversia es cómo valuar los activos que entran al blanqueo cuando no se trata de dinero, como el caso de sociedades e inmuebles. La AFIP permitirá que otro tipo de profesionales, no sólo inmobiliarias, puedan determinar valores a los efectos del sinceramiento, lo cual podría resultar muy útil por ejemplo, en el caso de campos. Por otra parte, el organismo que dirige Alberto Abad ya aclaró en varias oportunidades que no se tomarán en cuenta a los efectos del blanqueo ningún tipo de pasivo. Por ejemplo, si un departamento de un millón de dólares fue comprado con una hipoteca de 500.000, el 5% se aplica sobre el valor del activo sin tener en cuenta la deuda. Lo mismo sucede, por ejemplo, con cuentas que tienen acciones o bonos comprados con un préstamo del banco.